Producción | Nuevos Alimentos | 7-Sep-20

Reflexiones tras la tormenta de proteínas alternativas

Tras este verano tan caliente en cuanto a novedades en el campo de las proteínas alternativas, me gustaría compartir con vosotros algunas reflexiones.

Beatriz Romanos

Tras este verano tan caliente en cuanto a novedades en el campo de las proteínas alternativas, me gustaría compartir con vosotros algunas reflexiones.

En el terreno de las proteínas cultivadas a partir de células animales (o cell-based, como sugiere un estudio que sería la denominación más adecuada) hay dos noticias interesantes que apuntan en la misma dirección, reducir los costes de producción, bien vía la tecnología, bien vía uno de los elementos clave de este método: el medio o caldo de cultivo de las células. Reducciones del 88% en el coste de producción o un medio de cultivo 1.000 veces más barato como aventuran sus protagonistas (Mosa Meat y Future Fields respectivamente), allanan el camino hacia un modelo de negocio más plausible, en el que el precio del producto final sea comparable a la carne procedente de animales. Al igual que la industria de los ingredientes para plant-based está en pleno auge, siguiendo la estela del éxito de esta categoría, la industria adyacente a la propuesta cell-based, la que ayude a hacer esta promesa una realidad rentable y asequible, será la próxima niña bonita de los inversores.

La industria adyacente a la propuesta cell-based será la próxima niña bonita de los inversores

Pero no todo es cuestión de precio para lograr el encaje del producto en el mercado. Vencer las reticencias del consumidor es el otro gran desafío de la carne cultivada. Para ello no solo es necesario acertar con el nombre. Apuntar hacia un segmento de público menos exigente con la “experiencia gastronómica” y menos preocupados por la nomenclatura puede ser el primer paso,  el primer formato que se haga un hueco entre los consumidores. ¿Cuáles?  Efectivamente, las mascotas, tal y como apuntan los fundadores de Bond. Esta startup está creando barritas y pienso para perros a base de carne de pollo cultivada a partir de células.

El valor nutricional de los productos plant-based, ha sido el talón de Aquiles desde los inicios de la categoría. Dos instituciones han presentado sendos estudios con cierta solvencia científica que avalan sus ventajas nutricionales frente a la carne animal. Más allá de que se trate de informes impulsados por partes interesadas, cualquier esfuerzo por aportar información fiable, respaldada por la ciencia, y transparente, es positivo y contribuye a poner el debate sobre la mesa de forma constructiva. Mejor eso que el patio de vecinas mal encaradas que se ha montado entre Lightlife Foods, Beyond Meat e Impossible Foods.

Bienvenida la información fiable, respaldada por la ciencia, y transparente.

Y es que nos jugamos mucho en un mercado que va a mover $3.600 millones este año y $4.100 millones en 2021, con un crecimiento del 17%. Por eso, la elección de las palabras o del espacio donde colocar el lineal son auténticos caballos de batalla. Una batalla legal que recientemente ha ganado Miyoko’s  al lograr que su crema untable plant-based pueda denominarse mantequilla. En cuanto al lineal, el equilibrio de fuerzas entre fabricantes de carne animal, plant-based y retailers está todavía por resolverse. El estudio elaborado en 60 tiendas de Kroger muestra que si las hamburguesas y salchichas veganas se colocan en la sección de carne, se venden un 23% más. Cuánto de ese incremento es a costa de las ventas de carne o la capacidad de esta ubicación para abrir la categoría a nuevos consumidores que jamás se acercan a “la zona de los raritos”, es lo que habría que confirmar.  

Ya hemos visto como Tyson, según ha ido metiendo una patita en la industria plant-based (primero como inversor de Beyond Meat, luego con su propia línea), ha ido evolucionando su propia definición o posicionamiento. De principal fabricante de carne de EE.UU a proveedor de proteína. Ahora, acaba de nombrar como CEO a un ex ejecutivo de Alphabet (Google), precisamente responsable del lab experimental conocido como X (dedicada a crear negocios a partir de “moon-shoots”). Cierto que la Covid-19 ha destapado la gran necesidad de automatización y robotización en las plantas de tratamiento de la carne y que es un gran reto para todos los productores.

¿Veremos a Tyson convertida en una empresa de tecnología?

Pero Dean Banks no se incorpora para liderar una unidad de digitalización o robotización, sino como responsable total de la compañía. ¿Debe hacernos pensar esto en la siguiente evolución de Tyson hacia una compañía de tecnología? Al fin y al cabo, Amazon empezó vendiendo libros… Y es un discurso que ya va siendo familiar en esta industria, Just, NotCo, la propia Simulate explicando que operan como una compañía de software en sus procesos de desarrollo de producto… Vamos hacia la “softwarización” de la comida. Un visión que aúna la respuesta a dos retos: cómo convertir los negocios de alimentación en proyectos exponenciales; y cómo satisfacer demanda de alimentos en el futuro.

Con todo este movimiento, no es de extrañar que el interés de los inversores siga al alza. En el primer semestre de 2020 se ha invertido ya más ($1.100 millones) que en todo 2019, que ya fue un año de récord.


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